jueves, 26 de enero de 2012

Cerveza: Cebada de rock




Rock y cerveza bien podrían ser sinónimos. El zumo de cebada (como algunos lo llaman) es una constante en el mundo de la música, pero más si lo cabe en un concierto o en una canción de rock.




Me resulta inevitable beber una cerveza (ya sea la "económica" Aurum, una dulce Coronita o la Heineken de siempre), sin que me venga a la cabeza la voz del mismo hombre: Adolfo Cabrales, o como la mayoría lo conocemos, Fito. Este tipo, bajito, delgaducho, y que anda escondido siempre bajo una gorra, fue el jefe de una de las mejores bandas que ha dado nuestro país. Junto a Uoho, Mongol y Maguila, ellos formaron Platero y tú, una de las bandas pioneras del rocanrol patrio, con permiso de Leño, Barricada, Los Suaves y pocos más.



Fue a finales de los 80 cuando la formación comenzó a meter ruido por bares, disolviéndose en el 2001, para disgusto de la gran cantidad de seguidores que ya arrastraban. Ahora se coronan como uno de los grupos más importantes de la historia musical española, que no es poco. Sus discos son venerados y somos muchos los que soñamos con una última gira de despedida. El tiempo dirá, quien sabe. Lo que si está claro es la importante huella que ha dejado este conjunto.




Platero es un grupo que nació en los bares de Bilbao y que vivió, por consiguiente, rodeado de alcohol. Canciones que hablan sobre beber, salir, estar con los amigos y escuchar rock, invitan a visitar el bar más a mano y pedirte una cerveza. Levantan el ánimo a cualquiera. 




Siempre al filo de lo prohibido, Platero no dudaba en meterse con la policía si "les hacían soplar" o les multaban por "mear en la pared". Defendían el rock español, los conciertos que no acababan nunca, las noches con la cuadrilla (grupo de amigos) y los bares pequeños de toda la vida. Demostraron que España podía (y sabía) hacer rocanrol, abriendo paso a muchas bandas, aunque sin duda alguna, ellos son insustituibles.



Un grupo de la calle, normal y corriente. Como lo es la cerveza. Presentes en tu día a día. Y que sobreviven al paso del tiempo y nunca dejan de estar de moda. Porque aunque Platero y tú desapareció hace ya más de diez años, eso no es un impedimento para que las nuevas generaciones (y las no tan nuevas) los disfruten y sigan siendo un referente en el mundo del rock español. Ahí quedan las canciones (muchas de ellas convertidas ya en himnos), hechas para disfrutarlas en buena compañía y cerveza en mano.




Como la cerveza, una vez los pruebes no podrás dejarlos. Porque son los Platero, en definitiva, un grupo para acabar (o no)... borracho.




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